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Sep

Una casa internacional

Posted by Cataclí­smica on Historias extranjeras

En mi casa ahora vivimos tres viejas, como diría mi hermano Jack. Vivimos Tomoka, Renée y yo. A veces Moni, pero ella vive más bien con mi mamá y mis sobrinos.

Renée es la hermana de Monique, y las dos son hermanas de Uno, mi novio quebecois.  Moni sigue estudiando la primaria y Renée estudia Negocios Internacionales en la U de G. Se me hace raro, muy raro, que Renée y Moni hayan decidido venir a estudiar a México, y más cuando yo me fui a estudiar a Canadá. Creo que soy una mala influencia. Pero no importa, Moni está contentísima aquí, donde no tiene que usar siempre sueteres. Su hermana se la pasa acalorada todo el día y yo siempre tengo frío. Estamos al revés. Bueno, la cosa es que Renée llegó a estudiar en el CUCEA de la U de G y a vivir a mi casa. Lo primero que hizo fue comprar ropa porque la que trajo de Trois Riviéres no le va a servir mas que tres días de todo el año. Me la llevé a que derritiera la tarjeta de débito que le dieron mis suegros, y luego tuve que pedirle a mis hermanos que me ayudaran a comprar un nuevo closet porque lo llenó de cosas.

Ayer me la llevé a sanjuanear, y la muchacha terminó comprando tanta cosa que yo creo que se le volvió adicción, y eso que no aceptan tarjetas ahí. Bueno, nomás veía que abría el monedero y sacaba billete tras billete para comprar todo. ¿La joya de la corona? Tres pares de huaraches y unas botas charras. Y un sombrero y un sarape para decorar su cuarto. Por lo menos no compró un sarape de las chivas porque la corro de la casa, siempre hemos sido atlistas. Y en la tarde me la llevé al club, a que lo conociera. Luego me cobrarán por haberla llevado, estoy segura, pero no me importa. Nos metimos a nadar. Bueno, Moni, mi mamá y yo a nadar, Renée se fue directo a la fosa de clavados. A mí me da miedo subirme al trampolín de tres metros y Renée se lanza del de 10 como si nada. Parece que en su escuela estaba en el equipo de clavados pero se salió, o la salieron, no sé. De cualquier manera fue la delicia de chicos y grandes, de chicos porque se lanzaba haciendo figuras y de grandes porque se lanzaba en bikini.

Otra cosa que llegó a hacer fue comprarse un medio de transporte. Como la verdad desde mi casa hasta el CUCEA sí está lejos, pensé que se iba a comprar un coche usado, pero no, la niña decidió que estando lejos de sus papás podía comprarse lo que siempre quiso: una motoneta. Se compró una moto marca Yamaha bien chida, amarilla y con cajuelita para el casco, por algo así como veinte mil pesos, todos sus ahorros, con todo el equipo de seguridad y el curso de manejo. Creo que por el curso lo que pagó fue que la llevaran a la Bodegita del Medio. Es peligrosa esta niña. Así que se va a la escuela en la mañana en su moto, toda de amarillo. Se pone un rompevientos amarillo, con su casco amarillo, en su moto amarilla. El día que se estrelle contra un taxi grande y amarillo y se la lleve la Cruz Roja se acaba el chiste. Su español tiene mucho acento francés y se escucha raro cuando pide cosas como “un vaso ze agua.” Ya se le quitará. A Moni se le quitó, pero es porque está muy chica, Renée ya tiene 18 años y es el terror de todas las barras libres: chupa como esponja y lo que le pongas enfrente. Como si hubiera venido de spring break en lugar de venir a estudiar. Un día de éstos va a terminar saliendo en el Show de la Barandilla.

El viernes pasado a Renée la agarró la tormenta del siglo. Bueno, en Guadalajara cada año tenemos la tormenta del siglo. Yo creo que Jack y Quoth tienen razón: los tapatíos somos unos exagerados. La cosa es que Renée llegó en calidad de sopa a la casa. Ni siquiera el greñero le quedó seco: a pesar de que se mete la melena debajo del casco para que funcione como colchoncito y no se enrede tanto, estaba chorreando agua. La pobre moto aguantó y eso que casi se la lleva el agua, pero como Renée primero se deja cortar un pie que perder algo que acaba de comprar, se alcanzó a acomodar en una cochera. El agua se le metió por todos lados a la moto y al día siguiente Memo tuvo que traer la camioneta para poder llevarla al taller a que le sacaran el agua. Eso sí, del susto no pasó.

El cuarto de Renée es el cuarto cuarto de mi casa. Me queda todavía otro libre, que en realidad es el cuarto de los tiliches. Los fines de semana mis sobrinos y Moni se vienen a dormir aquí, para poder jugar playstation sin que los regañen mis papás. Con la melena que tienen Moni y Nirvana se parecen a Mafalda cuando se levanta por la mañana. Hace como tres semanas los niños se encontraron una tele con video vhs integrada en el cuarto de los tiliches y Jay se las arregló para conectarla y hacerla funcionar (con un manazo). Se encontraron varios videos con programas grabados y Jay puso uno para ver qué tenían. Estábamos viendo un capítulo de Plaza Sésamo viejísimo cuando llegan Tomoka y Renée de la calle, y Moni la saluda “Hola, Ranita.” Desde entonces Renée es la Ranita Renée para su hermana. Renée se tardó dos semanas en entender, hasta que le preguntó a una compañera suya en la facultad. En España la Rana René es la Rana Gustavo y en Quebec es Kermit la Grenouille.

Estaba hoy a medio día hablando con Uno por teléfono cuando llega Renée a mi cuarto y me quita el teléfono para gritarle a su hermano “¡Ya cásate con ella!” Creo que me gané a la familia. Bueno, ya me voy a trabajar. Les mando a todos un beso y un abrazo.

3 Responses to “Una casa internacional”

  1. Quoth, the Raven says:
    October 2nd, 2008 at 9:59 am

    ¿Mi tocayo tiene camioneta? De lo que me vengo a enterar.

  2. kalepsheel says:
    October 3rd, 2008 at 10:49 am

    Por cierto ¿Cata ya desistio de su intento de Celestina?

  3. Quoth, the Raven says:
    October 6th, 2008 at 10:47 am

    Desde que se enteró que estuve saliendo (o intentando salir) con Mi Banquera Favorita, sí.