Jan
¡Ya llegué!
Ya tenía mucho tiempo sin escribir, pero es por una buena causa. Me siento como recién casada y me sorprendo por eso. Soy dueña y señora de mi casa y mi marido es un quebecuá que se pasa el día en camiseta y shorts, feliz porque hace calor.
No, no me casé. Oficialmente soy soltera y no hay compromiso que me ate a Uno. Pero no me importa. Conmigo viven Uno, Tomoka y Holy, en una casona del centro que queda estratégicamente situada para que podamos ir caminando a todos lados. Ozzie se reunió ya con Pierre, Philip y Ella, y yo tengo como mascotas a tres gatos, Loopy, Furball y Aaah Aagh I’m Dying You Idiot, o como yo le digo, Uñas.
La casa en que vivo era de mi abuelo, y Jack la arreglaba en sus ratos libres, lo que explica que de 8 cuartos nada más tres estén habitables. Uno ya prometió aayudar,y Jack quiere que termine su rehabilitación para ponerse a trabajar.
Uno y Tomoka siguen en shock tras el cambio de costumbres. Tomoka, en particular, está encantada por el precio de la fruta. Ayer la niña se fue al mercado Alcalde sola y se compró un ciento de naranjas y una sandía. Cuando llegué del super, la cara de conejito tras hacerse comido la sandía sola en un sentón no tenía precio. Uno y Moni se van de paseo por las tardes. Moni ya aprendió español a un nivel que le deja leer y comprender a G (pero de todos modos la hace buscar en el diccionario) y Uno no termina de comprender que aquí dar vuelta a la derecha está permitido. Holi está a punto de irse a Alemania, y si vive con nosotros es porque estamos entrenando a mi mamá para que no la extrañe tanto.
Tomoka está aprendiendo español muy rápido, lo que es bueno porque en marzo inician sus clases de enfermería para revalidar su título aquí. Va a tener tres títulos: el japonés, el canadiense y el mexicano. Yo inicio también medicina, o mejor dicho, retomo medicina. En cuanto termine, regreso a Québec.
Mis suegros están felices en Puerto Vallarta. Incluso Renée, que supe que hace chuza por las discos igual a como me ponía yo: cual placa de trailer. Renée se convenció de que Moni tenía razón y que es preferible desperdiciar el dinero de su papá en la U de G que en la Université Làval. Supongo que el clima la convenció. Don Alfred quiere que Jack le ayude a comprar una casa. Tiene 500000 dólares ahorrados y con eso en Canadá no te compras ni una rebanada de aire, pero aquí te compras una buena casa. Doña Frances quiere que la casa tenga jardín.
Uno quiere saber por qué el tráfico aquí es un caos y por qué todos los camiones pasan por el centro. Yo también y aquí vivo. Ya cocino mejor, pero es Uno el que va a lavar la ropa. Lo que más le ha gustado a Uno de México son las monedas. “Las nuestras son aburridas, las de aquí son divertidas.” Un día de éstos tengo que hacer que Jack le de a Uno y a Tomoka un tour personalizado por el centro. Y que G lo documente.
Bueno, ya me voy. Hoy Tomoka y yo vamos a pintar la cuarta recámara, y si nos ajusta el tiempo vamos a fondear la quinta.
¡Besos a todos!
January 20th, 2008 at 1:21 pm
Yo lo de la fruta también lo alucino en México, pero si Tomoka está encantada con las sandías, no quiero ni pensar cuando principe la temporada de mangos… (sin albur mexicano). Me gusta Tomoka por eso de su cara de conejito (también sin albur, esta vez español).
A ver si terminan la casa para poder ir de gorrón la próxima vez que vaya a México. En agosto es la Conferencia Mundial del Sida, si alguien me consigue una invitación creo que aprovecharé para darme una vuelta.
January 20th, 2008 at 1:48 pm
Me alegro de leerte,
Mks.
P.D. ¿U de G = Universidad de Guadalajara?
January 20th, 2008 at 11:43 pm
Efectivamente, la U de G es la Universidad de Guadalajara, la cual, en mi opinión y por mi experiencia, es la mejor, por ser pública. Las universidades privadas son horrorosamente caras (la UAG, la autónoma de Guanatos, cobra $45500.00 por semestre, y más si eres de Extrangia) o terriblemente malas (la universidad Une usa casonas viejas para dar lástima e impartir clases). La UdeG tiene problemas presupuestales pero los profesores suelen enseñar lo que saben por amor al arte y no a los cheques. y la mayoría de los mejores profesores de las otras universidades salieron de la UdeG. Trabajo con un buen número de ellos.
En otros asuntos, Cata querida, me debes una visita. Hasta dejaré que traigas a tu novio. Con suerte y lo contagio.