Nov
La sefuela
Jack Maybrick es un tipo muy especial. Además de ser mi hermano mayor, ostenta el record del mundo de ser la persona que más accidentes ha sufrido por tratar de evitar que otros los sufran. Altruismo, le dicen unos. Pendejo, le decimos en la Famiglia. Somos unos llevadotes de cuidado.
Resulta ser que Jack y sus alumnos de la universidad fueron a pasear a un cañón o algo así que está cerca de Vancouver el pasado viernes. Jack, que sabe reconocer riesgos cuando los ve por la experiencia que se carga en eso de accidentarse, tomó la voz de mando y advirtió a sus muchachos que, bajo ninguna circunstancia, se acercaran a una zona que se veía especialmente resbaladiza.
Y justo cuando Jack les contaba la historia de los muchos muertos que había en la zona, la mayor parte por tarugaditas como quedarse dormido al sol y dar la vuelta y despeñarse al barranco, una muchacha vio un perro enorme y al grito de AAAHHHH!!!! porque tiene cinofobia, corrió sin ver, golpeó a Jack, que perdió el equilibrio y cayó al río. Aterrizó contra una piedra, y como se imaginarán, la muchacha aterrizó sobre él.
Mas no contento con esto, y a pesar del dolor (apenas que se había operado la espalda) se levantó como pudo y logró ponerse de pie y ayudar a la niña. Dos de sus alumnos ayudaron a salir a la muchacha, que se rompió un tobillo, y luego ayudaron a salir a Jack. Tras gritar como poseso para desahogarse, Jack y sus alumnos se fueron al hospital de la Universidad de la Columbia Británica. Aquí, lo importante es que Jack estaba herido, y muy herido: cayó tres metros y medio mas medio metro de profundidad del agua sobre una piedra y bajo una chica, y se rompió el brazo izquierdo, cúbito y radio con fisura en el húmero, mas una fisura en el parietal izquierdo y una fractura en la mandíbula. Tampoco encuentran una muela, que escupió en el río. Lo parcharon lo mejor que pudieron, y le acomodaron el brazo con tornillos de acero inoxidable, que retirarán en unas seis semanas. Y ahora tiene la quijada inmovilizada y sólo puede beber líquidos. Va a perder peso que no vean.
Así que Jack ya está oficialmente instalado en la sefuela y en plena edad de los metales: cabellos de plata, dientes de oro, y huesos de acero.
Y regresa mañana a dar clases. Porque no se puede quedar quieto. Así es mi hermano.
November 21st, 2007 at 3:10 am
Joer, parece grave. Espero que al menos la chica no quedara encinta. A Lilith sería difícil explicárselo en términos de accidente. :p
Ea, como ayer fue el veinte, aquí le va una alegoría:
Que me caiga con la joven
al pie de los manantiales
y que me pongan dos clavos
en humero y parietales.
México lindo y querido
si caigo lejos de ti
que digan que estoy herido
y que venga ya Lilith.
Etc.
Música conocida (espero) y que se reponga el dotor.
November 21st, 2007 at 9:44 am
Los rumores de mi muerte han sido exagerados. La exagerada de mi hermana también exageró mi participación en el accidente. A pesar de lo cual, los tornillos están ahí y duele cuando me río. Y me tardo mucho en teclear. G, encárgate…
November 21st, 2007 at 12:47 pm
Exagerados, exagerada… ¡tú qué sabrás! La chichones es tu hermana, a ver si ahora vas a ponerte de intrusista profesional. Además, si duele cuando te ríes (y no es la panza la que te duele), es gravísimo, patognomónico y prevalente. ¡O algo, vamos!
Suerte tú que tienes los tornillos ahí. Yo los perdí hace tiempo. Fue en una resonancia que me hicieron, que me los sacó el superimán hipertéslico, y sin una mísera Loise Lane a mano. Mardita tesnología.
November 21st, 2007 at 1:32 pm
Como señala Cata, la ventaja de todo esto es que tendra un peso saludable al terminar de sanar la mandibula, que se me hace que todo fue plan con maña, esta dietas extremas no dejan nada bueno Jack.
November 21st, 2007 at 2:56 pm
¿De esta tiene ya cada centímetro cuadrado de su cuerpo accidentado o todavía no? ¿El parietal está en la cabeza, no? ¿Se le ha arreglado o quedó como estaba?
November 21st, 2007 at 11:11 pm
Muy bien, como decía mi maestra Lupita cuando nos enseñaba a escribir, pongamos los puntos sobre las íes. Tras una larga conversación con mi compadre, los resultados, y mi particular interpretación de los hechos, es la que sigue:
Resulta ser que Jack y sus alumnos de la UBC se fueron a pasear a Lynn Canyon, North Vancouver, el pasado viernes, siguiendo instrucciones publicadas por quien esto escribe. La zona siempre ha sido húmeda, y como ha estado lloviendo en Vancouver y además amenaza con nevar en zonas elevadas (y Grouse Mountain abre esta semana, si mal no me acuerdo), decir que estaba resbaloso y fangoso es decir poco.
Mi compadre contaba chistes con algunos de sus alumnos mientras descendían por una escalera cuando una chica, cinofóbica ella, lo que significa que le tiene miedo a los miembros de la familia canidae, en especial a los canis lupus familiaris, observó con terror pánico que un Alaska malamute, o tal vez un husky siberiano, pero lo que es seguro es que era un perro enorme similar en tamaño a un lobo, venía en su dirección, meneando la cola y sin correa, seguido por su dueño.
Debo suponer que la fobia de la chica fue bastante grande, porque la chica gritó y se abalanzó en dirección a mi compadre, que intentó detenerla para evitar que hubiese un accidente. Qué ironía. Mas debido a las circunstancias climatológicas anteriormente mencionadas la escalera en la que se encontraba mi compadre no tenía un bien agarre, y mi compadre rodó por ella, junto con ella, es decir, junto con la chica. Rodaron dos metros hasta la base de la escalera, que en esa zona termina en un enorme pedruzco que da al río, y entre cima y sima hay metro y medio. El río ahí tiene, efectivamente, medio metro de profundidad, y está lleno de cantos rodados, y siempre está frío, y más en esta época del año. Aparentemente Jack actuó como trineo para la chica, y la chica salió despedida cuando mi compadre voló por los aires. Debido a que mi compadre cayó con la cabeza primero, se hirió a cabeza. En Guadalajara diríamos que se descalabró, y en buena parte del mundo hispanoparlante culto y educado, que sufrió un descalabro. Es decir, que se hizo un corte relativamente profundo en el área del cuero cabelludo que se encuentra sobre el hueso parietal izquierdo. No hubo fractura. Debido a que la chica salió despedida por los aires, cayó en un ángulo impropio para el aterrizaje apropiado, y se fracturó un tobillo, el derecho. Debido a que mi compadre aterrizó en un ángulo un tanto alejado de la horizontal pero también bastante alejado de la vertical sobre una colección de cantos rodados que tapizan el lecho del río, el peso de su
puercocuerpo se apoyó sobre su maltrecho lado izquierdo. El resultado: fractura simple en cúbito, fractura simple en radio, fractura en tallo verde en el húmerosimpson, fractura simple en la mandíbula, y desprendimiento de una corona molar, justo en el área en que se fracturó la mandíbula y con gran probabilidad debido a ella.El comentario de mi compadre al respecto de la magnitud de sus heridas es “se oye mejor de lo que se ve.” Esto me indica que a su cerebro se le zafó un tornillo, pero no puedo decir si eso es producto del accidente o era una condición ya existente. Para facilitar la cicatrización de su brazo, y debido a que la UBC va a cubrir todos los gastos médicos (y la SFU está encantada porque ellos no van a pagar los gastos médicos), los médicos decidieron insertar una serie de tornillos en el brazo de mi compadre, que ve la situación con optimismo y dice que eso lo acerca más a Terminator o por lo menos a RoboCop. Los tornillos serán retirados en un mes y el yeso en 7 semanas, de los cuales ha pasado ya una. En cuanto a la quijada, efectivamente se encuentra inmovilizada, y lo estará así por otros dos meses. Es una fractura menor y no requiere más que la inmovilización por dos semanas con dieta líquida, cuatro con dieta blanda y dos a cuatro con rehabilitación. Aprovechando el uso constante de analgésicos potentes, y en aras de facilitar la rehabilitación posterior, además de por mezcla de equus asinus y equus caballus (o sea, por mula) mi compadre inició una serie de ejercicios isométricos para mantener los músculos en perfecto funcionamiento. Lo quiero ver cuando lo saquen ese viernes y lo den de alta.
La muchacha en cuestión prometió solemnemente someterse a los designios de un especialista en fobias que le ayude a superar su temor, que ya ha visto que puede tener resultados funestos y que además va a hacer que le vaya muy mal en el examen de la clase de Jack.
Además, tras una investigación exhaustiva, se ha descubierto que la única parte del cuerpo que mi compadre no tiene accidentada, golpeada, magullada, perforada, cortada, quemada, pulida o encerada es el músculo que hace mover las orejas, del lado derecho. Creo que, salvo por el hecho de que aún conserva todas sus extremidades, se ve igual a Darth Vader pero con pelo y sin casco. En resumen, decir que mi compadre está jodido es poco.
Una vez hecha mi labor de educar al mundo, me despido no sin antes decir: Cata, querida, eres una exagerada.
Saludos cordiales.
G.
November 22nd, 2007 at 2:30 pm
No soy exagerada. Sólo me gusta aderezar las historias. Apenas que hago que Jack quede como héroe y vas a joderme la ficción. :b
Por cierto, ¿ya notaron que está nevando con ganas? En la carretera ya hay medio metro de nieve y eso que la barredora pasa a cada rato.
November 22nd, 2007 at 8:38 pm
Yo sólo digo lo que dice mi héroe: ¡AUCH!
November 23rd, 2007 at 1:14 am
Duele cuando me río. Lo que no sería problema si no me gustara tanto reir.
November 24th, 2007 at 6:18 pm
¿Fractura en tallo verde?
XDDDDD
Mks.
November 24th, 2007 at 8:08 pm
Sí, en tallo verde, en bois vert or greenstick. Es una fractura incompleta que no alcanza a seccionar ambas partes de un hueso, que abre una fisura perpendicular a lo largo de la médula osea. Es más común en niños porque sus huesos son más flexibles, pues tienen una mayor proporción de cartílago, pero nada impide que se den en adultos, aunque eso sí, son mucho más raras. De heco, que se dé en alguien de la edad de mi hermanote (35 años) es tan raro, que explicaría el por qué sus accidentes suelen ser aparatosos pero no graves: porque tiene huesos cartilaginosos (muy flexibles). Pero estas fracturas suelen dejar deformado el hueso, lo cual no es tan bueno. La ironía aquí es que Jack se jubiló de la ingeniería para no accidentarse más.