Es cierto. Para sobrevivir me he tenido que dejar la barba. Lo cual es una desventaja en estas húmedas tierras vancouveritas: ahora no sólo me seco el cabello sino la barba. Aunque como además puedo sorber el agua capturada no he tenido sed. Y si lloviera miedda no estaría yo sorbiendo y bebiendo, créeme. Salud.
November 12th, 2007 at 9:35 am
A ti no te gusta el frío nunca, XDD
Mks.
November 12th, 2007 at 9:46 pm
A mi no me gusta cuando no me deja dormirme…
Me pasa en invierno que si no se me calientan los pies, ya estuvo que tardaré en dormir.
November 13th, 2007 at 7:04 am
Yo ya estoy deseando que lleguen las navidades, ¡pero porque me voy a San Panchito a pasar calor!
Y eso que en España estamos teniendo un otoño benigno por el momento. Miedda, no cae ni gota.
November 13th, 2007 at 12:21 pm
Hombre, pues yo estaría más bien contento de que no estuviera cayendo ni gota de miedda…
November 13th, 2007 at 2:05 pm
Claro, pero porque a usted el cambio climatérico no lo afeita, dotor.
November 13th, 2007 at 3:56 pm
Es cierto. Para sobrevivir me he tenido que dejar la barba. Lo cual es una desventaja en estas húmedas tierras vancouveritas: ahora no sólo me seco el cabello sino la barba. Aunque como además puedo sorber el agua capturada no he tenido sed. Y si lloviera miedda no estaría yo sorbiendo y bebiendo, créeme. Salud.
November 14th, 2007 at 5:25 am
Son milagros del punto de rocío y la tensión superficial sobre los capilarismos faciales de las personas, individuos o entes jaliscienses.
¿Ya te vas a quedar en Canadá para siempre o qué? ¡Llevas un chingo de tiempo por allá!
November 14th, 2007 at 10:43 am
Espero yo que no. No vieras qué caras están las cosas desde que US$1.07=CA$1.00
November 15th, 2007 at 5:21 pm
Para tu fortuna, compadre, nada más te quedan dos meses y medio allá. Aquí las cosas están de little mother comparadas con las tierras del Canadá…