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Oct

Bonne fête à toi

Posted by Cataclí­smica on Cataclismos

bonne fête à toi
bonne fête cher Uno
bonne fête à toi.

Era el cumpleaños de Uno, y por eso su jefe le concedió el día. Era también mi día de descanso, así que tempranito nos fuimos a Trois Riviéres con todo y el frío que tengo, que era mucho y eso que todavía no empieza a nevar en forma. Mi abrigo nuevo me sirvió de mucho.

Llegamos pronto a la casa de Uno y mis suegros nos recibieron como si acabáramos de llegar de la guerra. Creo que estoy reemplazando a Moni, porque mi suegra me puso a cocinar. Mis habilidades culinarias ya han avanzado lo suficiente como para haberme graduado a preparar los frijoles dulces y la poutine. Mi suegra revoloteaba por la cocina mientras yo me esforzaba por no estorbar, y me platicaba de cómo era Uno cuando era chiquito. Mi francófono moreno era un angelito, lo cual explica que nos llevfemos tan bien. Me tiene mucha paciencia. Mi suegra platicaba y platicaba y seguía platicando, y en un momento dado sonó mi teléfono celular. Llamé a Uno para que contestara, porque tenía yo las manos llenas de miel y no quería ir hasta la sala para contestar. Era Moni, que se puso a platicar con su hermano y su papá a través del altavoz, y luego Uno nos la pasó. Mi suegra estaba casi al borde de las lágrimas y eso que todavía no pasan dos meses desde que se fue.

Mi suegro destapó una botella de vino (”Chateau Radiador, con un delicado sabor a ácido de batería que sólo los paladares más finos y educados exigen”) y nos sirvió una copa mientras mi mamá y Moni hablaban con mi suegra. Mi suegro le decía a Uno que estaba orgulloso de él porque se iba a atrever a dar un paso muy grande en su vida, y que a su edad él quisiera haber tenido las mismas oportunidades. Eso mismo me dijo mi papá cuando me vine a Québec. Llevaba mi suegra y Moni hablando ya como una hora (la llamada me va a salir como lumbre, porque aquí se paga por recibir al igual que por llamar) cuando yo saqué el pollo del horno. Pollo en salsa de maple, por si se lo preguntan. El pollo queda suavecito y no es dulce, contrario a lo que puedan creer. Es muy sabroso. Yo servía el pollo y unos camarones a la barbacoa estilo Montréal, y ponía una cestita con papas, queso y salsa de carne (la poutine) para acompañar. Ya había servido todo y todos empezaron a comer mientras mi suegra seguía hablando con su hija menor. Renée no decía nada; anda como en la onda emo o dark, pero mi suegra dice que no importa, que ya se le pasará. Mientras no empiece con la onda anorexia, bulimia o self harming, todo está muy bien. Es de buen diente la chica, y después de comer se tira a dormir en el sillón, así que no creo que le entre al adelgazamiento extremo.

La conversación de mi suegra ya iba como en las tres horas cuando terminamos de comer. Doña Frances comió mientras hablaba, y escuchamos perfectamente que Moni le describía toda la ciudad a su mamá. También le contó que mi mamá ya tenía mucho frío pero que ella seguía teniendo calor, y que lo que se le hacía más raro de la ciudad es que los camiones pasaban a la hora que se les antojaba. Y que todos le decían “güerita” por tener los ojos azules. Y que en la escuela los maestros franceses hablaban un francés muy raro, pero no tanto como el de la Nouveau Brunswick. Mi suegra seguía platicando, y Uno y yo nos pusimos a lavar los platos para tener algo qué hacer. A las cuatro horas de conversación Moni dijo que ya se le estaba acabando la tarjeta de llamadas y que luego compraba una para hablar con más calma. Se despidió mi suegra hecha un mar de lágrimas y regresó a la cocina para ver qué tal nos iba. Mandó a Uno a la sala con mi suegro y ella y yo nos pusimos a decorar el pastel. Cuando terminamos, encendí unas velitas formando un XVII y nos fuimos a la sala cantando “bonne fête à toi” y nos comimos unas rebanadas de pastel marmoleado. No veía a uno tan contento desde que le preparé (con ayuda de Yubi) un pastel marmoleado en Québec. Le encanta.

Un rato después de jugar a las cartas (ya le voy agarrando la onda al bridge y soy peligrosa en el poker) era hora de regresar, antes de que la nevisca dejara las carreteras resbalosas. Regresamos en la noche, y tras darle su regalo a Uno (imagínenselo) regresé a mi casa. Al día siguiente tenía que trabajar.

Ya hace frío. Es la excusa perfecta para ir abrazada de Uno a todos lados.

Nos vemos luego.

8 Responses to “Bonne fête à toi”

  1. Awake says:
    October 30th, 2007 at 6:13 pm

    ¿Qué es güerita?

    Mks.

  2. Cataclí­smica says:
    October 30th, 2007 at 8:09 pm

    Rubia. O de piel clara. Si en lugar de tener la piel del color del café con leche eres más bien clara, eres una güera. Si eres una chiquilla, eres güerita. Si en lugar de ser niña eres niño, entonces eres güerito. O güero si ya no estás precisamente chico, aunque midas más bien poco de estatura.

    En la familia somos güeros porque somos más blancos que el común de los mortales en México, incluyendo a algunos de mi familia, y aunque todos tenemos el pelo oscuro y los ojos oscuros, somos más blancos que muchos de mis compatriotas. Ay, ya sé: es como comparar a un montañés con un asturiano. Moni tiene el pelo color marrón, los ojos azules y la piel blanca, así que es güera por los cuatro costados. Una güerita que habla chistoso.

  3. Djini Domina Venti says:
    November 5th, 2007 at 7:56 pm

    Aunque, recuerda Cata, que en México, si andas caminando por un mercado, cualquier marchante (posible cliente), es güerit@ para el vendedor:

    -¡Andele güerita! llévele llevele, buena la sandia…

    Te lo digo yo que de güerita no tengo ni el pensamiento.

  4. G de Guanatos says:
    November 7th, 2007 at 12:04 pm

    Pero en Guanatos si alguien te dice güera y estás fuera del mercado es que eres de piel clara. En el mercado te dicen “Seño” pa’ no comprometerse. Y a mí me dicen güero hasta en el banco. Siempre y cuando ya me tengan confianza… lo malo es que la chica en cuestión ya estaba casada, carajo…

  5. Djini Domina Venti says:
    November 7th, 2007 at 7:52 pm

    Pues a mi me han dicho güerita bastantes veces y la neta me suena casi casi a burla…jejeje.

  6. Cataclí­smica says:
    November 9th, 2007 at 5:06 pm

    Bueno, a mí siempre me han dicho güera, incluso cuando traigo el pelo azul o verde.

  7. G de Guanatos says:
    November 9th, 2007 at 11:40 pm

    Pero tú siempre has sido rara, querida.

  8. Mus says:
    November 10th, 2007 at 2:59 pm

    A mí me explicaron una vez que, más que el color del cabello, lo de güero hace referencia al color de la tez. Así, yo (que no tengo pelo pero cuando lo tenía era café), soy güero; y tú con el pelo verde, también –siempre que seas güera, claro–. En definitiva, que si eres güero/a, te dicen güero/a. ¿Mesplicao?