Archive for August, 2007

31
Aug

Espadas brasileras

Posted by Cataclí­smica on Cataclismos

Un grupo no menor de 12 y no mayor de 14, o sea, 13, nos fuimos a comer a un restaurante estilo brasileño que hay aquí en Québec. Éramos médicos, enfermeras y el Gran Pablito, que siempre es harina de otro costal.

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29
Aug

Una quebecuá en Guadalajara (ii)

Posted by Cataclí­smica on quebecuá

Hace cosa de 15 minutos me habla Moni. Y lo primero que me dice es que mi familia es muy rara. Qué novedad.

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27
Aug

Una quebecuá en Guadalajara (i)

Posted by Cataclí­smica on quebecuá

Moni ya se fué a México. Va a estudiar un año en una escuela asociada a la Alianza Francesa, y a estudiar español al mismo tiempo. Se fue emocionadísima la chiquilla. (more…)

25
Aug

Visita sorpresa.

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

Abrí la puerta de mi casa y en lugar de salir Ozzie a recibirme apareció Moni, la hermanita de Uno. Vino a pasar el fin de semana con su hermano antes de iniciar clases y me vino a traer galletitas de las que hace su mamá. Merci beaucoup, belle-mère !

23
Aug

¡cataplum!

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

Estábamos en el comedor, muy a gusto, comiendo. Entra Yubi, coloraday con paso veloz con rumbo a la zona de los sandwiches. Levanto el brazo y agito la mano para saludar, digo “¡Yubi!” y Yubi me ve, sonríe, toma su charola, se dirije a la caja a pagar y ¡cataplum! azotó la res. Se resbaló con algo en el piso que resultó ser refresco que alguien tiró. Medio mundo nos levantamos para ayudar a Yubi, que terminó bañada en pepsi, sin sandwich, con hambre y a punto de llorar.

22
Aug

“¡Hola, Lima!”

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

“¿Ein?” dije yo.

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19
Aug

Pink elephants on parade

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

19
Aug

Efelantes y wartas

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

19
Aug

¡Tengo frío!

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

¡Todavía no se acaba agosto y yo ya tengo frío! ¡Quiero llorar!

15
Aug

¿Y ‘ora tú…?

Posted by Cataclí­smica on CATAstrofes

Llego a mi casa, cansada, muy cansada, y me tiro sobre mi cama a descansar antes de meterme a bañar. Y un ratito después tocan la puerta.

Era Uno, que venía por mí para llevarme a cenar y al cine. Mi ratito dormida resultó ser de 5 horas.