12
Jul

Bonjour, madame.

Posted by Cataclí­smica on Cataclismos

Voy a contarles una anécdota rara que nos pasó en Montréal a Jack y a mí.

Cuando llegamos al hotel, Jack, siguiendo su costumbre, pidió la habitación a nombre de Mister Maybrick. Por alguna extraña razón, motivo o circunstancia que no acabo de atinar a entender todavía, el tipo del hotel nos dió una suite… matrimonial. Con flores y chocolates y una botella de vino de cortesía, porque Jack dijo que era habíamos llegado para celebrar el cumpleaños de Madame Maybrick, que soy yo, dado que Madame es el término que se usa en Québec para toda mujer que se precie de serlo, y para algunos miembros del barrio gay de Montréal que semejan serlo, aunque la manzana de Adán más que manzana parece sandía, pero eso es otra cosa.

El botones que nos llevó al hotel nos deseó un feliz aniversario y yo iba a abrir la boca para decir que se habían equivocado cuando Jack dijo “Mercí bocú” y cerró la puerta. “¿Sabes lo que esto significa, Cata?” preguntó Jack, con la sonrisa de boca a boca que sólo le ví al gato Chesire de Alicia en el país de las maravillas. “¿Que no puedo venir aquí con Uno?” respondí. “Aparte…” “Pues no…” “Que vas a comer postre gratis en el restaurante del hotel, corazón…”

Y era cierto. Como mido 12 centímetros menos que Jack, tengo un aire más bien pálido comparado con Jack, que además está tan demacrado que no parece mi hermano, nos bastaba ir a todos lados tomados de la mano o abrazados y quedarnos mirando con ojos de borrego a medio morir para decir que éramos monseur y madame Maybrick y que estábamos de aniversario o que era mi cumpleaños, con lo cual nos regalaban el postre o una copa de vino.

Uno, vamos a tener que ir a cenar a otros restaurantes más seguido.

Qué cosas.

5 Responses to “Bonjour, madame.”

  1. Darth Tradd says:
    July 12th, 2007 at 4:16 pm

    Si recuerdo bien, Mme. Maybrick, su cumpleaños es el próximo se celebrará en unos diez días, ¿cierto?

    Buenas puntadas de tu hermano, con todo y que está tan ‘decramado’ sigue haciendo de las suyas. Espero que los postres hayan estado muy ricos.

    Un abrazo desde Manchester, donde la primavera nunca llegó y el verano se sigue escondiendo.

  2. V for Vancouver says:
    July 12th, 2007 at 5:54 pm

    Y mira que mi conocimiento de palabras en español excede y con mucho al conocimiento de mis primos, y en mi diccionario no aparece, por más que lo busco, decramado. Así que voy a dar por sentado que mi querida prima Cataclísmica se equivocó y en lugar de colocar una palabra como lívido, pálido, cadavérico, descolorido, marchito, exangüe, consumido, enjuto, escuálido, descolorido o macilento, intentó escribir demacrado pero confundió el orden silábico de la palabra que significa “que muestra demacración” que a su vez proviene del verbo demacrar, que significa “hacer perder carnes por causa física o moral.”

    Qué bárbaro, qué bárbaro. Y sin diccionario de por medio. A este paso voy a superar en capacidad rimbombante, ostentosa, llamativa, grandilocuente, florida, magnífica, suntuosa y presuntuosa, aparatosa, pomposa, barroca, churrigueresca, ampulosa, exagerada, retórica y digna de verse a mi compadre Jack y hasta a Catón mismo.

    Me está haciendo daño vivir en Vancouver… lo que me recuerda: ¿cómo vamos a celebrar tu cumpleaños, mi niña?

  3. Don Pastrami says:
    July 12th, 2007 at 6:28 pm

    Compadre, qué gusto de saludarte por estos lados. Sobre todo, sí claro, ajá. ¿A qué vine? Ah, sí. Venía yo a decir que efectivamente Cata había escrito mal demacrado, y antes de entrar yo a corregirle la ortografía (que a veces lo hago) ya habían llegado ustedes a comentar al respecto, y por tanto, dejaré así el artículo. Que Cata lo cambie si quiere.

    No vieran qué bien me la pasé en Montréal. Se siente muy bien tener a una chica colgando del brazo. La ventaja es que Cata ya no abusa de mi tarjeta de crédito.

  4. Cataclí­smica says:
    July 12th, 2007 at 7:13 pm

    Ay, no se puede una equivocar y medio mundo se me viene encima.

    ¿Vas a venir a la fiesta, V? Si no, para no invitarte.

  5. V for Vancouver says:
    July 13th, 2007 at 5:53 am

    No te quejes, querida, que siempre puede ser peor. Podríamos regañarte en lugar de reír contigo. Ahora bien, ya sabes que me encuentro varado en Vancouver, pero si te das un tiempo para venir aquí, tú, oh millonaria, con mucho gusto te enseñaré no sólo al ciudad y sus pintorescos alrededores sino también la isla de Vancouver. Y a pie. Y contándote la historia local. Como te gusta.

    Hasta puedo dejar que traigas a tu novio.