28
Jun

Thé

Posted by Cataclí­smica on Cataclismos

Por alguna extraña razón que no atino a entender totalmente, en el hospital tenemos una paciente inglesa. Y mi paciente se quejaba amargamente de que nadie en América sabía hacer té. Y yo no entendía la razón por la cual mi paciente se quejaba, tomando en cuenta que el té que le sirvieron es el mismo té que me gusta tomar a mí. Así que hice lo obvio. Le llamé a Jack.

Sin lugar a dudas Jack es el más inglés de todos mis hermanos. Si no fuera por el hecho de que odia con toda su alma a El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado sería tan británico como los Rolling Stones. Por eso y por su acento.

Así que le pregunté a Jack por qué la inglesa se quejaba de que no hacían buen té aquí, y él dijo que porque realmente fuera de Gales e Inglaterra no sabían preparar buen té. Así que hoy, en lugar de ir directamente a mi casa desde el hospital fui a la casa de Jack, y donde lo reté a que me preparara un té a la usanza inglesa para ver si en verdad era tanta la diferencia. Como respuesta, Jack sacó una tetera de cerámica.

Ahí fue cuando supe que mi hermano sí sabía de lo que hablaba.

Primero puso a calentar agua. Una vez que el agua estuvo hirviendo, la vacióen la tetera, la revolvió un poco, y cuando la tetera se hubo calentado, regresó el agua a la olla y volvió a hervirla. Sacó a continuación una caja de té Earl Grey y colocó tres bolsitas en la tetera. “Debería usar Earl Grey en hojas sueltas pero no pude conseguirlas,” dijo. Justo cuando el agua estaba hirviendo vació el agua en la tetera. El secreto, dice Jack, es que el agua debe estar hirviendo. No haber hervido, sino hirviendo. Y lo repitió en inglés, con acento inglés. “The water must be boiling. Not boiled water, but boiling water.” Calentó también un par de tazas, sirvió unas gotas de leche en ellas, cortó unas rodajas de limón, colocó el limón en la taza, y sirvió el té. Y me dió mi taza.

“Cheers,” fue lo que me dijo.

Yo miré mi taza con una mezcla de admiración y pánico. Por un lado el ritual era demasiado complicado. Yo siempre había servido el agua caliente y la bolsita de té en mi taza, y ya. Calentar una tetera se me hacía algo de otros mundos, una pérdida de tiempo. una idiotez, vaya.

Pero ahí estaba el té. Sin azúcar. Jack no le había puesto azúcar y estaba bebiendo su té con gran calma y tranquilidad (y una sonrisa). Pregunté si podía agregarle azúcar. “But of course,” dijo, todavía con acento inglés. “¿uno o dos cubos?” Y sacó de otra cajita cubitos de azúcar. Yo seguía callada. “Uno, entonces,” dijo, y lo colocó en mi taza. Yo miré cómo el cubito se disolvía sobre la rodaja flotante de limón y me decidí a revolverlo con la cucharilla que Jack me dió para tal efecto.

Por un momento pensé que estaba otra vez con mi abuelito, cuando yo tenía seis años e íbamos a comer a su casa. Mi abuela cocinaba comida portuguesa y mi abuelo preparaba té y whisky en las rocas, los adultos se sentaban a charlar de política y a contar chistes, mientras la chiquillería nos dedicábamos a jugar en el patio. Mi abuelo se sentaba en un sillón de cuero rojo con botones de latón y era el alma de la fiesta. Y Jack estaba sentado en su sillón exactamente igual que mi abuelito, sosteniendo el té de la misma forma que mi abuelito. Y con el mismo bigote de mi abuelito. Si eso no es herencia no sé lo que sea.

Tomé mi té, y le dí el primer sorbito con cautela.

Y me sorprendí. Es cierto. Lo que yo había tomado durante tantos años creyendo que era té es tan parecido al té como la comida texmex es parecida a la comida mexicana. Nada que ver.

Ni siquiera puedo explicar la diferencia en sabor. Es rico, lleno, firme, y el té normal es aguado en comparación. Hasta el color es diferente. Y el hecho de ponerle tan poca azúcar significa que pude apreciar el sabor actual del té.

Ahora comprendo que mi paciente inglesa tenía razón. En América no sabemos hacer té.

7 Responses to “Thé”

  1. Darth Tradd says:
    June 28th, 2007 at 11:51 am

    Indeed. Cuando estuve con los señores Tate en Gateshead, Jane me hizo ver lo importante que era consentir a la tetera. Las buenas damas inglesas tejen algo así como una chambrita para la tetera y así mantenerla abrigada. En palabras de Jane: “It is quite important to keep the teapot cozy, so she will be happy and the tea tastes much better”

    Particularmente, mi querida Cata, no soy muy afecto al Earl Grey y prefiero el Tetley o el Twinings (que siempre me recuerda al twinning que trato de modelar) con leche y sin azúcar.

  2. Cataclí­smica says:
    June 28th, 2007 at 4:22 pm

    ¿Twinnings no es la marca del té? El que me sirvió Jack era Twinings Earl Grey, y tengo entendido (porque leí la cajita) que Earl Grey es una mezcla de té negro con un aceite cítrico. Yo no sé de eso, pero me gustó mucho. Voy a probarlo sin azúcár un día de éstos, pero es que a mí me gusta mucho el sabor dulce :-) Eso sí, es la primera vez que tomo té con leche. Yo aquí bebo Tetley Orange Pekoe y voy a ir a comprar una tetera.

  3. Darth Tradd says:
    June 28th, 2007 at 5:10 pm

    Cierto, Twinings es la marca del té. Me refería a que prefería el Twinings everyday tea y no el Earl Grey. No me gusta como sabe el té con la combinación del aceite de bergamota. Debo admitir que cuando Jane me dio a probar el té en México, lo aborrecí y por poco la aborrecí. Estando aquí, entre el frío y la lluvia, no hay nada más delicioso que una humeante taza de Tetleys con leche y sin azúcar. A mí, la verdad, no me gusta tanto el sabor dulce :)

    Si puedes, consíguele un teapot cosy a tu tetera. Se va a ver muy bien y, lo más importante, se mantendrá contenta.

  4. paulinita says:
    June 28th, 2007 at 5:12 pm

    ñam… una infusion de chai… yummy :P

    Saludos Cata!

  5. Cataclí­smica says:
    June 29th, 2007 at 4:51 am

    ¿Chai con burbujas de tapioca? Una delicia en este clima. Lo sirven frío y es refrescante. V me invitó a ir a Vancouver nada más para beber auténtico bubble tea.

    Creo que voy a recordar mis clases de tejido para tejerle un sueter a mi tetera.

    ¡Abrazos!

  6. Cataclí­smica says:
    July 4th, 2007 at 2:59 am

    Por cierto, me dijo Jack explícitamente que la leche se añade antes que el té, y en este caso el té se añade lentamente, para que la leche no se corte. Había una explicación física del por qué, pero no tengo idea de dónde. Es interesante saber que efectivamente el mismo té sabe diferente si agregamos la leche antes y después.

  7. Grimalkin says:
    July 5th, 2007 at 6:45 pm

    A mí me encanta el mate de coca, con leche y sin azúcar, por favor.