Jun
Beurre d’arachide et confiture de raisins
En inglés, peanut butter and grape jelly. En español, crema de cacahuate y jalea de uva. Si agregamos dos rebanadas de pan tenemos el sandwich perfecto.
Resulta que Tomoka no conocía este delicado platillo de la comida americana. Me gusta vivir junto a esta niña; siempre está contenta, poniendo cara de conejito, y se la pasa de metiche en la cocina cuando alguien se cerca al refrigerador. Me recuerda a mí pero en versión japonesa.
Estaba yo en la noche con ganas de comer algo pero sin ganas de prender la estufa cuando se me ocurrió preparame un sandwich. Como no era sino hasta hoy cuando iba a ir de compras, el jamón y el queso ya se habían acabado y eso de prepara un sandwich enteramente a base de lechuga no me apetecía. Y me acordé que tenía guardados, para emergencias como estas, porciones individuales de mantequilla de cacahuate y de jalea de uva de las mismas que te dan en los restaurantes. Así que saqué el contenido de mi ración de emergencia, que consistía en cuatro paquetitos de crema de cacahuate, tres de jalea de uva y uno de miel. Tomé mis dos rebanadas de pan de rigor, unté el contenido de un paquetito de crema en cada uno, corté medio plátano en rodajas y lo acomodé sobre un pan, le puse encima la miel y le unté un paquetito de jalea en el otro pan, y tapé. Me volteé para servirme un vaso de leche y Tomoka ya estaba en la barra desayunadora, preguntándome qué era eso que estaba preparando y si sabía rico.
Le expliqué lo que era y me preguntó por qué en este lado del mundo comíamos esas cosas, y yo le dije que por la misma razón que los japoneses comían pescado con arroz. Porque nos gusta. Y para probar mi punto, le preparé un sandwich a ella pero usando las dos jaleas de uva que me quedaban. Se lo dí, la niña lo agarró con un tanto de miedo al principio, le dió la primer mordida y dijo “¡Kawaii!”
Y se comió su sandwich con tanto gusto y una sonrisa tan grande que se le cerraban los ojitos, como en las caricaturas. Nunca pensé que algo tan sencillo como un sandwich de jalea fuera capaz de abrir tantas puertas nuevas a mi colocataria. Como resultado, hoy tuve que comprar un tarro de beurre d’arachide croquant Skippy y dos tarros de confiture de raisins Smucker’s además de dos paquetes de pain de blé entier y un régime de bananes. También compré margarina y pepinillos (y una botella de salsa tabasco ^~^ jejejé) por si a Tomoka se le antoja un sandwich.
No sé si sentirme bien o mal. Se fué Mai y la que tomó el rol de ama de casa soy yo. Y lo que es peor es que me gusta la idea de tener una familia grande.
Espero que a mi marido le gusten las estrías.
June 23rd, 2007 at 7:09 pm
Odio la crema de cacahuate. Se queda pegada al paladar, como las hostias (incluso las consagradas).
El cacahuate es la planta de la indecisión: Bueno, ¿y araqué?
Pésimo chiste. Me marcho a cenar.
June 23rd, 2007 at 7:25 pm
Me pregunto si decir que a mi marido no le gustan mis sándwiches de crema de cacahuate, plátano y jalea de uva será causal de divorcio en Québec. Después de todo no es más que una variación del síndrome de la toronja que puede ser tomada como “diferencias irreconciliables”. Tú vas a cenar y yo acabo de comer, Mus querido. Provechito.
June 24th, 2007 at 7:28 pm
Ese sándwich tiene la misma pinta que cuando me propusieron un bocadillo de nocilla con chorizo de pamplona. La mezcla en mi mente se me antojaba asquerosa, pero en la boca estaba realmente bueno. Claro que a un mexicano le parece rico el tamaroca y la cerveza con tabasco… ;-D
Nota:
Nocilla: crema de leche,cacao avellanas y azucar.
chorizo de pamplona: un chorizo con la pasta más picada y con más pimentón picante.
June 25th, 2007 at 1:55 am
Sentoki, querido, nací en España, así que conozco perfectamente la nocilla, el queso manchego, las gambas al ajillo, la paella valenciana y el chorizo de Pamplona. Además en México conocemos y consumimos el chorizo de pamplona y la nocilla. Lo que no todos conocemos es el Tamaroca (que es una paleta de tamarindo, pariente del ManguiRoca y competencia directa del Pelón Pelo-Rico y el Pulparindo) y la cerveza con salsa Tabasco y las micheladas las consumen quienes no aprecian una buena cerveza. Y mira que lo digo yo, que soy cervecera, en especial ahora que puedo irme de marcha con mi novio. Mi hermano Jack, por su parte, odia la cerveza pero aprecia mucho el vinillo de Valdepeñas (según él porque “alegra el espíritu y pone el corazón como un par de castañuelas”) y le encanta beber un buen chato de manzanilla. Nadie como el para darle un tiento a la bota como en los buenos tiempos, chaval.
Voy a probar tu bocata cuando vaya a España en el futuro. Así aprovecho y me compro un buen jamón de bellota. A ver cómo lo paso por la aduana. Por ahora me quedo con mi cerveza de maple.
¿Cómo sigue tu bebé? ¿Ya los deja dormir?
June 25th, 2007 at 11:01 am
Disculpa mi desconocimiento sobre tus conocimientos, pensé que marchaste de España cuando eras pequeñita y no conocía la ubicuidad del chorizo de pamplona. Tampoco te recomiendo que pidas ese bocata porque no se de nadie que lo prepare excepto unos piraos que tuve de compañeros de estudios, que lo habían probado en Estella de pintxos y les había gustado.
En cuanto a lo del jamón, indudablemente mejor con vino que con cerveza. Yo prefiero un Somontano o un Ribera de Duero. Y es que con una botellita, un jamón, pan y quesito, puedes montar una cena de impresión.
La bebé, muy bien, gracias. Es una glotona que a sus 4 meses ya ha superado los 7 kg. y tiene a su madre a maltraer porque es su única proveedora (sigue exclusivamente una lactancia materna) ¿le pondrá la pediatra a dieta? Espero que no porque el mal genio sólo lo saca cuando tiene hambre.
Saludetes y avísame cuando vengáis por España que os llevaré de pinchos.
Sentoki
June 25th, 2007 at 6:10 pm
Me fuí de España pequeñita pero uno de mis abuelos era valenciano y se trajo la cultura para acá. Y hace tres años también fuí a conocer la tierra que me vió nacer. Por mi misma herencia multiétnica y pluricultural también sé de gastronomía francesa, sé preparar el mejor té del mundo a la usanza inglesa y tengo la alegría del corazón de los portugueses. Soy el ejemplo perfecto de la nueva generación de habitantes de este mundo: los migrantes.
Me da mucho gusto que tu bebita esté bien. Ya les dirá su pediatra cuando es tiempo de comenzar a variar su alimentación.
Un abrazo a tí y a la mamá de la bebé. A la bebé, arrumacos.
PD: ¡Las aceitunas! ¡Que se me olvidaban las aceitunas!