Las cosas se van acomodando solas.

Mai se va, Sophie se va… pero, ya tenemos una compañera de habitación disponible.

Su nombre es Tricia. Yubi y yo estábamos discutiendo en la cafetería de la escuela a quién íbamos a llamar y qué criterios íbamos a seleccionar para las nuevas compañeras de habitación, cuando pasa una chica tambaleándose entre las mesas y casi se le cae la charola encima. Alcanzamos a ayudarla antes de que se resbalara del todo, y lo único que pasó fue que se tiraron los chícharos, que de cualquier manera estaban bastante malos. Nos pidió perdón mientras bostezaba, diciéndonos que no había dormido bien. Luego nos preguntó si se podía sentar con nosotras, porque no encontró otro lugar disponible. Yo no ví inconveniente y Tricia se sentó. Yubi y yo seguíamos discutiendo, Yubi haciendo notas en chino simplificado, y yo en español, mientras hablábamos en francés. Tricia nos preguntó si estábammos buscando compañera de habitación, y cuando le dije que sí, preguntó para cuándo. Porque su contrato se vencía en un mes, ya no aguantaba la casa en la que vivía y todavía le quedaban dos años de carrera. A Yubi y a mí se nos iluminó la cara, y nos presentamos formalmente.

Tricia está en primer año de enfermería. Acaba de iniciar. Vivía en Montréal, y sabe hablar inglés y francés, pero quería vivir en un lugar menos concurrido y se mudó a Québec. Vive en una habitación en un ático en una casa bastante chiquita, y paga casi lo mismo que pagamos nosotras al mes, así que el dinero no era un problema. Lo que quería era más espacio. Así que decidimos que, en cuanto Sophie se mude con Éric, que puede ser el próximo lunes, damos un espacio suficiente para que Sophie decida si se queda con Éric o no, y en cuanto se mude Mai (el 28 de mayo), se muda Tricia. Así, si Sophie regresa queda una habitación libre, y si no regresa la rentamos. Mai de cualquier manera se va a ir. Preparada yo con esa información, le llamé a Mai, que dió su visto bueno y me dijo que el próximo lunes teníamos que informar de los cambios en el contrato. Mientras tanto, Tricia había entrado en coma, y Yubi también.

Lo cual no es tan raro como parece. Los alumnos orientales deJack entran en coma entre clases. Me dice V que en Vancouver también los coreanos y los chinos entran en coma cuando tienen oportunidad. Durante 15 minutos no hay poder humano que los despierte. Luego despiertan automáticamente y regresan a clases o a trabajar con el ánimo renovado. Así que no me extrañó de Yubi. Y Tricia, bueno Tricia llevaba 8 días sin dormir más de 3 horas seguidas porque en su casa actual la dueña acaba de tener a su bebé, con lo cual despierta a todos. Y es cierto, porque, como en este mundo las cosas improbables suceden casi de inmediato (estuve leyendo a Douglas Adams), la dueña de la casa fue mi paciente.

Así que la mitad de nuestros problemas en la Rue del Percebe se han resuelto. No dudo que el Señor Tallarinesco nos está auxiliando, en especial ahora que me ha dado por cocinar pasta todos los días.

Y ahora me voy, porque Uno acaba de llegar y me voy a cenar con él.

Posted: Sunday, May 13th, 2007 @ 1:53 am
Categories: Cataclismos.
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