Esta frase me la dijo mi nueva suegra cuando nos fue a llevar galletas recién horneadas al porche, justo antes de regresar a Québec, con respecto a su hijo que ahora es mi novio. Y creo que sà voy a durar mucho con Uno, Holi. Lo supe en la noche, cuando fui a la cocina a hacerme un huevo frito, y en un descuido, Uno se lo comió sin decir nada. ^_^’
Ya les contaré.

Eso suena a nuestro “tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe”, pero los graciosos servicios de traducción automática dicen algo ligeramente distinto. ¿Es lo mismo? ¿Una variación de la madre de Uno? ¿Qué significa? ¿Sin decir nada de nada? ¡Qué grosero! No te conviene ese chico…
Pobre Uno. Pobrecito Uno.