Archive for February, 2007
Feb
Ya hice los macarrones
Y a todas les gustó. En especial a Mai, que me pidió segundo plato. ¡Te quiero mucho, Oniisan!
Feb
Otra vez a cocinar
Llegué del hospital y no habÃa nadie, y como ya tenÃa hambre me puse a preparar pizzeolas. Me iba a sentar a comer y llegó Sophie, se le antojaron y comenzó a comer. Yo comencé a preparar más y justo cuando terminé de ponerlas en mi plato llegó Mai. Y allá voy a preparar más cuando llegó Yubi. Ahora sé lo que sentÃa mi mamá cuando llegábamos a casa los cinco a deshoras.
Feb
gritos y sombrerazos
Estaba yo muy tranquila acariciando a Ozzie, pensando en la inmortalidad del cangrejo, y meditando sobre la conveniencia de pedirle a Uno que me llevara a comprar un abrigo más grueso y más bonito, cuando escuché un par de gritos desgarradores y un gemido lamentable desde el otro lado de la casa.
Feb
Siempre no me dió gripa
Y qué bueno, porque vay mucho trabajo en el hospital.
Uranai me ascendió en el escalafón y ahora soy la responsable de guiar a cuatro enfermeritas quebequenses en la ardua tarea de cuidar bebés. Y digo enfermeritas. Sophie entrena a cuatro enfermeras altas y a mà me tocaron cuatro chaparras…
Feb
Me quiere dar gripa
No sé si fue la sopa o si fue el frÃo, pero me quiere dar gripa (y no gripe, porque a mà me gusta estar agripada y no agripeda). Y está haciendo mucho frÃo…
Feb
Hace mucho frÃo
Lo sé porque mi termómetro se congeló… ![]()
Feb
Hora de comer
Hoy me tocó dar de comer en casa. Lo cual fue todo un reto porque, honestamente, el platillo que mejor me sale es el agua embotellada. Pero bueno, debÃa intentarlo y le pedà a Jack que me enseñara unas recetas fáciles: las mismas que puso en el blog.
Feb
En la cocina
Hoy voy a cocinar para mis compañeras de casa por primera vez. De hecho, hoy voy a cocinar por primera vez. Si en las noticias aparece que cuatro estudiantes de enfermerÃa murieron por envenenamiento, la culpable fui yo…
Feb
miedo…
¿Han escuchado alguna vez cómo cruje el hielo del rÃo bajo el puente al romperse justo en el momento en que pasan en un auto a toda velocidad? Yo sÃ. Y grité del susto.
Feb
Viento y nieve
El que dijo que ni la lluvia ni la nieve detienen al cartero seguramente nunca se acercó a Québec. Está haciendo tanto frÃo y tanto viento que la nieve se acumuló en la puerta de la casa y los focos se estrellan.