17
Sep

Los mininovios (xi)

Posted by Cataclí­smica on Cataclismos

Nos volvemos internacionales. Bueno, la verdad es que siempre lo fuimos, pero hablo de las historias de mininovios y similares.

Esta vez nos vamos a Inglaterra. A Chichester, en West Sussex, el lugar de donde mi abuelo salió hace muchos años para nunca volver. Ni siquiera en plan de vacaciones. Pero Jack regresó al terruño a vender la casa…

Jack llegó a la West House el verano de 1995, con 21 años cumplidos y listo para enfrentar cualquier obligación legal. Tras cumplir con las obligaciones de todo buen súbdito de Su Majestad ( y eso que Jack no lo es), en especial el pago de impuestos, la casa pasó de James Maybrick, su legí­timo dueño, a James Maybrick, el bisnieto del legí­timo dueño. Y Jack, que no querí­a vivir en Chichester (sus palabras son “es muy bonito, pero siempre está nublado y no quiero vivir en una playa en la que no me puedo meter a bañar porque hace mucho pinche frí­o en el agua…”) colocó la casa en venta.

Bueno, antes debí­a arreglarla. Jack y dos amigos suyos –amigos ahora, aunque en realidad los conoció en el avión a Londres y resultó que iban a estudiar en Manchester (¡Hola, Paco!) y llevaban varios dí­as de ventaja para aclimatarse a la comida, así­ que Jack los invitó a que fueran con él para ayudarse mutuamente. Creo que ninguno meditó las consecuencias de sus acciones, porque Chichester y Manchester no están precisamente muy cerca que digamos. La cosa es que los tres se pusieron a arreglar la vieja West House y un dí­a alguien tocó a la puerta.

Abrió Jack. Era una inglesita, Jack dice que se presentó como su vecina, y que era bastante guapa. Se llamaba Kyrie, era morena de ojos grises, delgada, blanca, más baja que Jack, y vení­a a conocer a sus nuevos vecinos. Ahora sé, gracias a Lilith, que Kyrie es el tí­tulo que se le da a las señoras respetables en Grecia, y que significa “Señor” en sentido religioso. De hecho, la canción Kyrie de Mr. Mister tiene un coro donde se canta: “Kyrie Eleison” y que significa “Señor, Ten Piedad.” Millones de personas han estado cantando una canción religiosa y no se habí­an dado cuenta. Honestamente, yo siempre pensé que decí­a “Carry a Laser” o “Kyrie Allison” hasta que Lilith me sacó del error. Bueno, decí­a yo que la chica se llamaba Kyrie. La conversación, según Jack, fue como sigue:
–Hello. I’m Kyrie, your neighbor. (Hola, soy Kyrie, tu vecina.)
–Hi, Kyrie. I’m Mr. Mí­ster. The second I has a little accent. (Hola, Kyrie. Soy Mister Mí­ster. La segunda I lleva acento.)
–You’re not That Mr. Mister, right? (No eres ese Mr. Mí­ster,¿verdad?)
–No, I’m not. I’m not even British. Let’s go for a cup of tea… (No, no lo soy. Ni siquiera soy británico. Vamos por una taza de té…)
Allí terminó diciéndole que en realidad acababa de mudarse, que era de México y que tení­a intenciones de restaurar la casa a su vieja gloria. Me pregunto si a Lilith le habrá dicho lo mismo. Bueno, la cosa es que Kyrie resultó ser una agradable conversadora, tení­a sentido del humor, estudiaba para convertirse en quí­mica, era inteligente y atractiva, tení­a un bonito acento inglés, tení­a interés en aprender a hablar en español y le atraí­a la idea de salir de Inglaterra, pero tení­a un defecto grave: le gustaba cocinar. A la manera inglesa. Y con el paso del tiempo mientras restauraban la caasa, Kyrie visitaba a Jack, Jack visitaba a Kyrie, y de vez en cuando comí­an juntos. Jack podí­a más o menos soportar el pastel de carne y la carne hervida con salsa de menta, a condición de que hubiera cantidades enormes de té cerca. Se hicieron amigos y durante un mes todo marchaba sobre ruedas. Pero un dí­a (una noche, más bien) Jack fue a visitar a Kyrie para decirle que ya habí­a vendido la casa, que iba a regresar a México y que querí­a despedirse de ella, y aprovechar para decirle en tono de broma que si querí­a fugarse con él a México con mucho gusto él se encargaba de todo el papeleo y de mantenerla (eso era amor…). También estaba un poco enfermo, seguramente por culpa de la horrible comida inglesa; aunque no sé si la que serví­an en el Elephant and Castle o la que preparaba Kyrie. La cosa es que Jack tocó, Kyrie abrió la puerta con una cucharilla en la boca, saludó a Jack y lo invitó a tomar un té Casualmente estaba preparando un poco. Jack pasó. Los papás de Kyrie no estaban, pero regresarí­an pronto. Llegaron a la cocina de la casa, Kyrie sirvió un poco de agua (siempre con su cucharilla en la boca) para Jack y otro poco para ella. Luego le preguntó de qué querí­a su té: Whittard, Fortnum & Mason, Jacksons, DJ Miles, Berry & Rudd, Melrose, Darvilles, St. James, PG Tips, Typhoo, Taylors of Harrogate, Chamomille o Bovril, el-que-no-debe-ser-nombrado. Precisamente se encontraba recitando su lista de tés cuando se sacó la cucharilla de la boca, la lavó cuidadosamente, la secó, abrió el frasco de el-que-no-debe-ser-nombrado, introdujo la cucharilla en el repugnante extracto de carne, sacó una cucharada y se la llevó a la boca. Ante el olor del el-que-no-debe-ser-nombrado, Jack, que iba a pedir un poco de St. James, sintió cómo su pobre estómago se revolví­a y vomitó.

En la cocina.

Frente a Kyrie.

Y justo cuando llegaban los papás de Kyrie.

La confusión fue generalizada, y el auxilio no se hizo esperar… pero Jack trataba de explicar la situación en español. La solución de Kyrie fue verter un poquito de el-que-no-debe-ser-nombrado en la taza de té (según Jack, sin sacar su cucharilla de la boca) y hacérselo beber… cosa que volvió a provocar el vómito de Jack, esta vez sobre la pobre de Kyrie. Y luego sobre la mamá de Kyrie, y luego sobre el papá de Kyrie.

Y Jack fue a parar al hospital.

Allá se logró hacer entender, y aunque los doctores no estaban muy convencidos de que el-que-no-debe-ser-nombrado hubiera sido la causa de todo, lo dejaron salir.

Jack nunca volvió a ver a Kyrie. Yo creo que por vergüenza. Kyrie también debió deducir eso cuando a la siguiente semana tuvo nuevos vecinos.

Ahora ya sabes, Paco, la verdadera razón por la cual Jack y el-que-no-debe-ser-nombrado no se llevan bien…

18 Responses to “Los mininovios (xi)”

  1. tonyx# says:
    September 17th, 2006 at 5:30 pm

    changos… todo por el-que-no-debe-ser-nombrado…
    que asco!

  2. sinnombre says:
    September 17th, 2006 at 6:22 pm

    A riesgo de ser golpeado en la nuca ¿Que es lo-que-no-debe-ser-nombrado? Y les pido no caer en la retorica.

  3. David O says:
    September 17th, 2006 at 9:34 pm

    Jojojojojujujujuju

    Ya hasta me dió curiosidad de probar el-que-no-debe-ser-nombrado…

  4. Don Pastrami says:
    September 18th, 2006 at 2:03 am

    El Bovril, El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, es un repugnante té de carne, apetitoso como toda la comida británica. Sólo hay una cosa peor que una taza de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado: dos tazas de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado. Y peor que dos tazas de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, sólo hay una cosa: un frasco de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado.

    Tal vez la única cosa más repugnante que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado es el Marmite…

  5. David O says:
    September 18th, 2006 at 4:27 am

    ¿Como a qué sabe?

  6. Don Pastrami says:
    September 18th, 2006 at 4:48 pm

    A cubito Maggi pero sin condimento.

  7. Darth Tradd says:
    September 18th, 2006 at 5:17 pm

    Cata, gracias por abrirme los ojos y decirme la verdadera historia de Jack con el que no debe ser nombrado. Ya me imagino el espectáculo….

    Pero Jack, ¿de verdad crees que el Marmite es peor que el Bovril? Sinceramente, creo que nada puede superar a la maldad hecha pasta de carne. Ni siquiera el Marmite y sus pésimos comerciales (love it or hate it!)

  8. Cataclísmica says:
    September 18th, 2006 at 5:51 pm

    Yo creo que no hay nada ás repugnante que el-que-ni-debe-ser-nombrado es el hermano de el-que-no-debe-ser-nombrado. “Sabor” pollo. ¡Yuk!

  9. terminus says:
    September 19th, 2006 at 1:14 pm

    Vaya… habí­a oido que estaba malo pero… Aunque todo tiene su parte buena, el dí­a que me quiera deshacer de un inglés (de una inglesa… nunca, jejeje) ya se que tengo que pedir.

  10. Anónimo says:
    September 19th, 2006 at 6:09 pm

    Así­, anónimamente y sin ánimos de deslucir la historia sobre el-que-no-debe-ser-nombrado… sólo tengo una pregunta:

    Por que recontracorchos no me toca a mi una vecinita, y no siempre un atajo de maromos ruidosos y poco comunicativos???

    P.D. He vuelto!

  11. Don Pastrami says:
    September 19th, 2006 at 6:59 pm

    ¿Mala suerte, tal vez, mi estimado Anónimo?

    Ah, Términus, me olvidaba: los ingleses están locos. ADORAN a El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado. Si a un inglés le ofreces una taza de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, lo más seguro es que no se marche de tu casa, y comience a pedirte cerveza tibia, agua caliente y vino tinto helado junto con unas costillas de cordero hervidas con salsa de menta.

  12. David O says:
    September 20th, 2006 at 1:33 am

    ¿tons cómo le haces para librarte de un inglés?

  13. In I Go says:
    September 20th, 2006 at 10:21 am

    ¿tons cómo le haces para librarte de un inglés?

    Abrázale, sóbale, pon tu cara a 1 cm de la suya, háblale de polí­tica y religión.

    No lo soportan.

  14. terminus says:
    September 20th, 2006 at 4:33 pm

    Huyyyyyyy….. entonces tienes razón. Algo locos si están, entonces no hay problema, nos llevarí­amos bien, jejeje (bueno, sólo en el tema de la cerveza)

  15. sinnombre says:
    September 20th, 2006 at 6:29 pm

    Vaya, yo pense que la respuesta tendria una categorica reprimenda. Afortunadamente para mi nunca he probado…hum?, que es eso… es..es..lo-que-no-debe-ser-nombrado…nooooo!!

  16. Fëaluin says:
    September 20th, 2006 at 6:54 pm

    In I Go: asi te deshaces de cualquiera, no solo de los ingleses

    En cuanto a el-que-no-debe-ser-nombrado, se me figura algo como el caldo de res en cubitos… y no se me antoja nada… pero que conste que el knorr-tomate si me gusta (para preparar arroz, no como bebida)

  17. In I Go says:
    September 20th, 2006 at 8:35 pm

    In I Go: asi te deshaces de cualquiera, no solo de los ingleses

    Pero de los ingleses antes. Cuando te acercas, siempre se echan para atrás.

  18. tania says:
    March 11th, 2008 at 8:45 am

    Estoy casada con un Ingles
    mi suegra me regalo de navidad un maravilloso libro de recetas tradicionales Inglesas!
    que deleite :( !
    vivo con el maldito frasco de marmite en mi mesa, gracias a las visitas de cada 6 meses de mis suegros.
    hasta las quesadillas llevan marmite en esta casa.
    pero cuando se acaba es drama familiar, hasta mis hijos la comen!
    alguien sabe donde conseguirla en Mexico?
    el bovril lo venden en wall mart 60 pesos el frasco expensive, thank fuck!
    si no tambien lo comprariamos…