Aug
Desayuno con amigos (iii)
En la preparatoria tuve muchas oportunidades de desayunar gratis o casi gratis, y por supuesto que las aproveché todas. Una muy curiosa involucró un teléfono público y un puesto de papitas fritas.
Era un frÃo dÃa de invierno, asà que debió ser en enero. Para variar, no traÃa yo dinero y lo que sà traÃa era una navajita suiza que Jack me habìa regalado. En la navajita venÃan unas pinzitas que yo aproveché para sacarle monedas al teléfono público que estaba saturado. Saqué unos cuatro pesos, que era lo que costaba una cestita de papas fritas en el puesto de la esquina. Invité a unos amigos que también solÃan sufrir hambre a que nos fuéramos a comer unas papas antes de que se acabara el descanso. Allá fuimos, dos niñas y dos chicos, al puesto de doña Clarita. Pedà unas papitas, y aprovechando que doña Clara tenÃa mucho trabajo, llené el cestito con catsup, mostaza, mayonesa y salsita Tamazula.
Allà estaban nadando las papitas cuando mis tres amigos se abalanzaron sobre ellas armados con palillos de dientes. Acabamos con las papas y el lÃquido restante nos lo bebimos. Justo cuando eché la cestita a la basura uno de mis otros compañeros, que también querÃa prepararse ese pobre remedo de desayuno, se encontró con que ya no habÃa catsup, mayonesa, mostaza ni salsita tamazula…
Antes de que doña Clara atara cabos, nosotros ya habÃamos hecho discreto mutis…
Comments are closed.