Jun
Y ahora fui la paciente
*Ay*
Déjenme contarles. Ayer en la noche, que entré a trabajar (y son los últimos días), de repente me sentí mal. Uranai, que estaba conmigo, me preguntó si estaba bien, y yo no alcancé a responderle cuando me tiré al piso a vomitar.
Uranai se asustó y le pidió a mis alumnas que la ayudaran a ayudarme. Y bien pronto estaba yo en emergencias, verde, vomitando, y sintiéndome muy mal. Cuando Robodoc se dio cuenta de que estaba yo ahí, vino a atenderme y comenzó a hacerme las pregutnas de rigor. Yo, tratando de bromear, le dije que tenia vómitos, mareos y ganas de tejer chambritas, y Robodoc procedió a revisarme a conciencia como si estuviera embarazada. Yo creo que ya había llegado a una conclusión equivocada cuando le dije que mi última regla había sido hace dos meses, y en eso llega Uno, también verde y con ganas de devolver el estómago.
Robodoc lo miró, luego me miró, luego miró a Uranai, y todos nos miramos, cuando hizo la pregunta más lógica: ”¿Qué cenaron?”
Porque sí, el pez vela de la cena nos hizo daño. A nosotros y a otros dos comensales, que llegaron un poco después a urgencias. El mismo procedimiento a todos y por fortuna el caso no pasó a mayores, aunque le avisaron al restaurante para que tomara las precauciones del caso.
Pero hoy en la mañana Robodoc me detuvo en el pasillo. “Me quedé pensando, ¿hace dos meses fue tu última menstruación?” me dijo. Y yo le respondí “Bueno, eso fue anoche. Hoy ya no tengo problemas.” Esto estoy segura de que lo desconcertó, porque me preguntó “¿Por qué?” “Es que la regla me bajó en la noche.” Y entonces Robodoc me recomendó: “Deberías ir con el Dr. Ginecólogo para que te revise, aunque no sea tu médico habitual. Está llevando a cabo un estudio con unas nuevas píldoras anticonceptivas, y tal vez te ayuden a regularizarte. Dos meses es mucho tiempo.” “Lo pensaré. Gracias de todos modos”, le dije, y me despedí de él con un beso en la mejilla por ser tan buen amigo.
Es lo que pasa cuando eres tan irregular como yo. Creo que sí voy a ir con el Dr. Ginecólogo, porque mis píldoras éstas no me sirven.
Nos vemos luego. Ya voy a preparar mis maletas.
Jun
Inaudito.
Lo primero que me dijo Tomoka cuando me llamó fue “¡Quiero apostatar!” en perfecto español con acento tapatío. Yo me quedé metafóricamente helada y literalmente fría, pero es que siempre he estado fría. Conociendo que el español no es el idioma más fluído que Tomoka usa, pasé al francés.
“Pero si tú no eres católica, Platanito…” le dije, todavía confundida. “Entonces no entendí a tu hermano”, me respondió en español. Tomoka terminó explicándome en una mezcla de español y francés que estaba muy enojada con su gobierno, porque estaba tratando a sus ciudadanos como basura, y ella no quería ser ciudadana (o súbdita, más bien) de un gobierno así. Me enteré entonces que en Japón está en marcha un plan para que los súbditos que hayan nacido en Brasil, Perú y otros países con fuerte inmigración japonesa, y que hayan residido en Japón durante varios años, y que se hayan quedado sin empleo, sean repatriados a sus países de origen, gratis… siempre y cuando se comprometan a no regresar.
Nunca había visto a Tomoka tan indignada. Ni siquiera quiso hablar en japonés. No la culpo. Lo único que saco en claro es que no piensa regresar a Japón y que en cuanto pueda va a renunciar a su pasaporte japonés y se va a hacer ciudadana mexicana. “A mis hijos no les van a dar ese trato”, fueron sus palabras exactas en español. También rompió con el inútil de su novio.
Bueno, pues nada, en todas partes se cuecen habas y México ha ganado genes para fomentar el mestizaje nacional. Otra vez tienes oportunidad con Tomoka, Quoth.
Jun
Todo comenzó con unos tacos
Sonaba mucho mejor cuando lo pensé. Ash, ya ni modo.
Es que de veras, como Celestina no soy buena, ya no comprobé. El viernes pasado mi primo Quoth salió con Yubi, y yo estaba bien emocionada cuando anunció que iban a tener una cita porque, la verdad, quiero que mi primo tenga de pareja a una niña buena onda y bien agradable, y conociéndolo, pensé que Yubi o Tomoka serían una buena pareja para él. Pero Tomoka y Quoth no se hallan, aún a pesar de que los dos están bien locos y es bien divertido ver a Quoth contando chistes raros y Tomoka preguntándole cosas para aprender más. Pero acepté que Tomoka y Quoth no eran uno para el otro el día que salimos todos antes de que me viniera yo a Québec-ville y Tomoka iba brincando las rayas de la banqueta mientras Quoth caminaba con pasos largos a ritmo constante sin mirar para otros lados, aunque eso sí, seguía participando en la conversación, casi siempre explicando algo o contando un chiste.
No es la primera vez que intento aparejarlo con alguien. Ya lo había intentado con muchas de mis amigas en la prepa y en la facu, pero nomás no le atino a lo que Quoth quiere. Y por eso cuando salió con Yubi me sentí bien emocionada, porque no es lo normal en Quoth. Dejen les cuento.
El sábado a medio día llamé a casa, y estaba ahí todo el viejerío, y como la videoconferencia es gratis tuvimos mucho tiempo para chismear y sonsacarle a Yubi todo lo que pasó. Lo primero fue que no fueron a cenar ni a bailar porque Quoth tenía que filmar una película esa noche, así que se la llevó a comer. Eso sí debo decir, Quoth es todo un caballero y antes le llamó a Yubi para saber si quería comer con ella, si le gustaría que se la llevara a la filmación de la película o si prefería que Quoth cocinara algo de su gusto unos días después, a manera de compensación. Yubi prefirió que la llevara a comer porque no quería estorbar toda la noche y Quoth no sabía a qué hora iban a terminar. Así que Quoth se la llevó a comer.
Quoth fue por ella a la salida de la escuela, porque Yubi todavía está en sus clases de español, y se fueron a comer a donde Yubi quiso, que fue a comer en un restaurante italiano, Antigua Venecia o algo por el estilo. Se fueron en taxi, porque Quoth no tiene carro ni moto. Dice Yubi que Quoth se portó como en las películas, abriéndole la puerta y dándole la mano cuando salió del taxi. Me figuro que debían de verse muy raros, Quoth con cachucha y camisa desfajada ayudando a salir a Yubi, que seguro iba con shorts y una blusita de algodón. Entraron al restaurante, Quoth pidió una mesa para dos en la sección donde hubiera más espacio, y se sentaron. Yubi le pidió que le recomendara algo, y Quoth le preguntó qué combinación de sabores prefería. Terminó recomendándole un plato de pasta, ravioles, creo, porque Yubi no termina de aprenderse los nombres de las comidas pero dijo que era una especie de bolsitas rellenas con una salsa roja y cubierta de queso rallado. Quoth no sé qué habrá comido. A la hora de beber Quoth pidió una copa de vino tinto y Yubi, que no toma vino y en general nada de alcohol, le preguntó si ella también debía pedir una copa. Quoth le recomendó que empezara con una sangría, porque el sabor del vino puro probablemente le iba a ser desagradable, pero si no quería experimentar siempre podía pedir un refresco. Yubi terminó pidiendo la sangría, y me dijo que se le hizo muy raro ver que el vaso que le llevaron era blanco por abajo y morado por arriba. Quoth, mientras tanto, le hacía el pedido al mesero.
Cuando llegó la comida, además de los ravioles, Quoth había pedido una pizza. Le dijo a Yubi que probara primero ambas cosas, y después eligiera la que más le había gustado para comenzar a comerla, y si algo no le gustaba, lo dejara. Yubi probó las dos cosas y terminó comiéndose las dos cosas. Mientras comían se pusieron a platicar de Canadá; Quoth le dijo a Yubi todos los detalles de su viaje a Vancouver y cómo ahora, si lo sueltas en cualquier punto de la ciudad, sabe perfectamente cómo llegar a cualquier lado a pie por la ruta más corta, de todas las nacionalidades que hay en Vancovuer y de cómo los vancouveritas se quejan sin tener motivos. Yubi le contó cómo decidió irse a Canadá, por qué eligió Québec, y del trabajo que le costó aprender francés en China, de su hermano y sus papás, que se quedaron allá y no pueden salir, y de lo distinta que era la gente en Guadalajara a la gente de Québec. Luego le preguntó por mí.
En ese momento Quoth tomó una servilleta de papel y comenzó a trazar un árbol genealógico, explicándole a Yubi que la relación entre él y yo es más bien tirada de los pelos, ya que nuestro único antepasado común es mi bisabuelo José, cuyo hijo mayor se casó con la abuela de Quoth, y cuyo hijo menor se casó con mi abuela. Pero como siempre vivimos muy cerca y mi hermana Holi fue la misma escuela, nos conocimos desde chiquitos, allá cuando vivíamos en la colonia Independencia. Y Quoth le explicó que como llevamos el apellido Ruiz, nos trata como a primos, y que hace lo mismo con cualquiera que se apellide igual, porque era una costumbre entre la realeza europea: para efectos prácticos, si tenías un pariente en otra casa real, eras primo, aunque no hubiera ya rastro de la misma sangre. O del mismo ADN, más bien.
Yubi se quedó impresionada de lo mucho que sabe Quoth y sobre todo de la habilidad de contarle las cosas de un modo que podía entender con facilidad, porque cuando no entendía una palabra, en lugar de decirle sinónimos Quoth trataba de hacerla que encontrara la definición. A la hora del postre, Quoth le preguntó a Yubi que si tenía ganas o espacio para algo más, y comentó que, aunque él no come postres después de las comidas, podía recomendarle algo sabroso. Yubi aceptó, y Quoth le pidió un mousse de guayaba que Yubi se comió encantada. Quoth pagó la cuenta y se fueron caminando hasta un parquecito cercano para descansar y seguir platicando.
Y entonces Quoth le contó cómo era la vida en el rancho y las costumbres raras que a veces hay en los pueblos pequeños, como en el mío, en Tecalitlán, donde la costumbre es ir al Cuadro, o sea a la plaza, para tratar de ligar. Las muchachas caminamos en el mismo sentido que las manecillas del reloj y los muchachos contrarreloj, y lo que hacemos es dejarnos mirar por nuestra potencial víctima. Si el muchacho se anima, a la siguiente vuelta nos saluda, y nosotros le damos calabazas si no estamos interesadas o está muy feo, o respondemos si nos gustó. Y Quoth le contó a Yubi que a veces a él y a sus primos les gusta meterse a la fila de las chicas nada más para dar lata, y sus primas se meten en la fila de los chicos, y cuando se encuentran, se quedan parados en medio haciendo escándalo como si tuvieran mucho tiempo sin verse y hacen un desbarajuste en las dos filas.
Lo que sí me pareció muy tierno de lo que contó Yubi fue que Quoth no hizo el menor intento por tratar de averiguar nada más sobre Yubi. Sé que Yubi extraña mucho a su familia y que aquí no es lo mismo ir a hablar de vez en cuando en mandarín con la diáspora china que hablar a su casa, y eso yo creo que Quoth lo sabía, y prefirió no moverle para no meter la pata. Yubi tampoco dijo nada. La verdad no me imagino qué hubiera pasado si a Yubi le entra la nostalgia en ese momento, porque a veces Yubi se deprime mucho. A lo mejor la razón por la cual logré convencerla de que se viniera a México fue porque la traté como si fuera mi hermana, y lo mismo hace Holi. Le dimos una nueva familia. Y me imagino que Quoth pensó lo mismo porque lo más que le preguntó fue si ya se había acostumbrado a vivir con Holi, Renée y Tomoka.
Un rato después era tiempo de que Quoth se fuera a filmar su película, y volvió a decirle a Yubi que si quería ir a la filmación. Yubi dijo que no, otra vez, pero le agradeció. Quoth paró un taxi y llevó a Yubi a la casa, y cuando se bajaron, Quoth le dijo “A su casa llega, madame…” y volvió a ayudarla a salir. Yubi se puso roja mientras nos contaba lo que pasó a continuación. Dijo que dijo “gracias…” y luego dijo “¿Te puedo abrazar?” Quoth no se niega nunca a un abrazo. Yubi se metió a la casa y Quoth se fue en el taxi.
Yo creo que por fin mis artes de Celestina funcionaron.
Bueno, ya me voy, que me tardé mucho en escribir esto y mañana tengo que trabajar.
Besos a todos.
May
zombies
Le hablé a Tomoka y a Yubi para ver si era cierto que en México ya hay zombies por las calles.
“No,” me dijo Tomoka, “pero están vendiendo cubrebocas con caritas de Homero Simpson.”
Plop.
Apr
la grippe porcine et vous: laver les mains.
L’information en français à la fin du texte en espagnol.
Ésa es mi recomendación. Se está viviendo una especie de psicosis en todos los medios de comunicación sobre la gripe porcina que ha terminado por contagiar de paranoia a mis colegas y amigos. Pero la verdad es que no tenemos que preocuparnos todavía: sólo tenemos que estar alertas.
Si lo que sé me sirve para algo, ésta no es la primera vez que la gripe porcina (o influenza porcina) ha tenido brotes importantes. Lo que es importante es recordar que estamos ante una enfermedad curable y que podemos prevenir su contagio de manera muy sencilla.
Lo único que necesitamos es un poco de higiene básica, en realidad. Y un cubrebocas. Es muy importante, ante la sospecha de cualquier síntoma, que te coloques un cubrebocas y le avises a todos los que te rodean de que hagan lo mismo. Esto no impedirá que te contagies, pero sí reduce la posibilidad de que contagies a alguien más. Es también muy importante que mantengas una higiene personal superior a la normal. Lavarse las manos es muy importante, y si tienes alcohol en gel, mejor. Así te desinfectarás. La gripe no se contagia tanto por el aire sino por el contacto con objetos contaminados, y las manos son el vector perfecto: estornudas, te tapas con la mano, y pones unas bonitas colonias de virus en las manos. Saludas a alguien, que luego se rasca la nariz (o peor, se pica la nariz, ¡yuk!) y lo contagias. Es preferible que cuando estornudes te tapes con el brazo. Será menos probable que te rasques la nariz con el codo. También lleva toallitas húmedas para lavarte las manos después de saludar a alguien que sospeches que puede estar infectado. Y ofrécele una toallita también para que no se ofenda.
No está de más decirte que no viajes. No es para evitar el contagio, sino para limitar la extensión del brote. Es más fácil contener un brote en una sola ciudad que arriesgarse a tener un montón de brotes que pueden estar cambiando de lugar. No siempre quien está en contacto con un enfermo se enferma: a veces sólo es portador asintomático, que es lo que hace muy difícil contener los brotes epidémicos.
También les recuerdo que no deben de automedicarse. Aunque hay varios medicamentos especialmente diseñados para acabar con los virus de la familia de la gripa común y sus variantes más peligrosas, como la gripe aviar y la gripe porcina, la enfermedad debe diagnosticarla un médico, un médico de verdad, no un vil curandero cualquiera, y no debes de tomar la medicina porque te la recomendaron: no todos los pacientes desarrollarán una variante mortal de la enfermedad, que por otra parte es perfectamente curable si se detecta a tiempo. Mi recomendación, en mi doble calidad de enfermera y estudiante médico: si se ve como gripe, parece gripe, pero duelen los huesos y tienes fiebre de 39 grados o más, ve a un hospital. Si no, no te alarmes: probablemente es sólo pasajero.
L’information en français
En vidéo # Un infectiologue de l\’Université McGill explique qu\’est-ce que la grippe porcine.
La grippe porcine est une maladie respiratoire d’origine virale qui touche le porc. Des épizooties sont régulièrement observées, sans provoquer généralement beaucoup de décès chez les porcs.
L’homme peut-il attraper la grippe porcine?
Les virus de la grippe porcine ne s’attaquent normalement pas aux humains et les cas observés touchent d’ordinaire des personnes qui ont eu des contacts directs avec des porcs malades, comme des éleveurs. La situation au Mexique apparaît donc différente.
«Nous avons eu des cas humains de grippe porcine au cours des dernières années et dans la plupart des cas, ils venaient d’un contact direct avec les porcs», explique le Dr Arnold Monto, un expert de la grippe de l’université du Michigan. Cette fois, «ça semble différent».
Ce virus est-il transmissible d’homme à homme?
Des cas de transmission humaine ont été observés, le virus se propageant vraisemblablement de la même façon que celui de la grippe saisonnière traditionnelle, via la toux et les éternuements de personnes infectées.
Quels sont les symptômes de la grippe porcine?
Les symptômes sont similaires à ceux de la grippe traditionnelle: forte fièvre, toux, fatigue, perte d’appétit.
Le virus de la grippe porcine qui a provoqué plusieurs décès au Mexique est-il le même que celui qui a rendu malade quelques personnes dans le sud des États-Unis?
Aux États-Unis, les Centres pour le contrôle et la prévention des maladies (CDC) ont établi que les échantillons prélevés au Mexique correspondaient à celui de la souche repérée en Californie et au Texas de type A/H1N1. Cette souche est un mélange de virus de grippe humaine, de grippe aviaire d’Amérique du Nord et de grippes porcines d’Amérique du Nord, Europe et Asie.
Quels sont les traitements pour la grippe porcine chez l’homme?
Aux États-Unis, quatre médicaments antigrippaux sont approuvés mais la nouvelle souche apparaît résistante aux deux plus anciens. Les CDC recommandent l’usage du Tamiflu et du Relenza.
Le vaccin contre la grippe protège-t-il contre la grippe porcine?
Il existe un vaccin contre la grippe porcine, mais pour le porc, pas l’homme. Il ne semble pas que le vaccin saisonnier utilisé cette année fournisse une protection contre la grippe porcine.
Quelles sont les mesures de précaution à prendre?
Dans les zones touchées, les CDC rappellent les recommandations pour éviter la propagation de maladies infectieuses: se laver les mains régulièrement, se couvrir la bouche et le nez lorsque l’on tousse ou éternue, éviter les contacts rapprochés avec des personnes malades. En cas d’infection, rester chez soi et limiter ses contacts avec les autres.
Quel risque y a-t-il à se rendre au Mexique?
Les CDC aux États-Unis n’ont pas lancé de mise en garde contre les déplacements au Mexique, mais invitent à prendre les précautions usuelles pour éviter la contagion.
Apr
Neige, je te haïr. Beaucoup!
Me llaman Holi, Yubi y Tomoka. Están emocionadas, y no es precisamente porque les hayan propuesto matrimonio o se hayan ganado la lotería. Lo que consiguió Holi es que Yubi entre a trabajar de enfermera con un amigo de mi hermana, a pesar de que las habilidades de Yubi para comunicarse en español todavía son muy limitadas. En cambio, a Tomoka no se le escucha acento y ya puede pronunciar las erres y las eles sin confundirse.
La cosa es que Yubi comienza a trabajar de enfermera, de medio tiempo, claro, mientras estudia español y se prepara para entrar en la facultad de enfermería para revalidar estudios. Aunque dicen las malas lenguas (o sea, Holi) que, aprovechando, va a terminar haciendo trámites para entrar a Medicina. No les quiero ni decir lo que piensa Holi de tener a alguien más ostentando el doble título de médico y enfermera en su misma casa, pero bueno, la casa en la que está viviendo es la mía y la de ella está hecha un desastre, y además queda muy lejos.
Porque creo que no les he contado que cada uno de nosotros (y me refiero a mis hermanos) tiene una casa o un terreno, que nos heredaron nuestros abuelos. A Holi y a mí nos dieron a elegir si queríamos el rancho con la huerta o si queríamos la casa del centro, ya que ambas valían más o menos lo mismo. Holi quiso el rancho, porque siempre le gustó mucho el rancho (aunque la que tenía mascotas allá era yo, y hablaba con ellas, como el doctor Dolittle, y a veces creo que debí ser veterinaria) y a mí me tocó la casa del centro. Pues bueno, el lunes Holi y mi primo Quoth, que también tiene familia allá, se fueron al rancho para darle una limpiada y para que Quoth arreglara la luz y que Holi pudiera quedarse allá de vacaciones una semana, y se encontraron con sorpresa que casi está cayéndose la casa de lo vieja que está. Así que Quoth, ayudando a Holi a quemar basura, terminó cediendo y prometió que si entra a la facultad de ingeniería, no sólamente va a destruir la casa gratis, sino que además va a construirle una casa de campo, con terraza y alberca y una montañita de escombros para que se tapen las cañerías cuando llueva y darle así la excusa de ir a descansar a la casa de campo con la excusa de destaparlas.
No dudo que Quoth sea capaz de entrar. Es muy listo el condenadote. Lo que sí dudo es que sea admitido como alumno, porque hay mucha gente que intenta entrar a la facultad al mismo tiempo. Pero bueno, a lo mejor ahora sí se le hace estudiar algo a lo que sí le pueda sacar provecho y lo saque de pobre.
Yo ya me voy. Voy a cenar. Y mira que ya es muy tarde para andar cenando.
¡Un abrazo para todos!